REYES MAGOS vs PAPA NOEL ( la contención vs la inmediatez).

(Por Marcelino Hernández del Rey, estudioso, coleccionista y amigo)

Las personas vivimos el presente, esa es nuestra única realidad, aunque también seamos capaces de rememorar nuestro pasado y a su vez fantasear sobre el futuro.

Resulta tan fácil y por lo tanto frecuente, que la idealización del futuro, siempre incierto,  ya sea por la magnificación de acontecimientos previstos o la concepción de situaciones idílicas, termine apropiándose del presente cierto y muchas veces desatendido.

El estar muy pendiente de lo venidero, el solo esperar el cumplimiento de la felicidad en supuestos futuros, en definitiva, el vivir hoy para lo que pase en el inalcanzable mañana, nos roba el presente y por lo tanto la vida.

Algo muy distinto ocurre cuando un futuro cierto nos  proporciona un presente de deleitación en la expectativa de su inexorable cumplimiento. Es decir, cuando la preeminencia de un hecho conforma de manera creciente nuestro presente mediante la orientación de nuestra atención, imaginación y actos, hacia la configuración fantástica del hecho feliz que viviremos.

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Al periodo que trascurre desde los primeros inicios de atención hacia el hecho futuro gozoso y su manifestación, le llamamos expectativa feliz. Y éste, es el asunto de mi intervención.

La infancia es un mundo de certidumbres, casi todas felices, con el paso de los años éstas se van diluyendo hasta desaparecer y al llegar a la edad adulta la única certidumbre que tenemos  resulta trágica.

Certidumbres de la infancia son: el indestructible vinculo de los padres, la solidez del hogar, también el ambiente emocional y moral en el que vives… De todas las certidumbres, unas materiales y otras emocionales o espirituales, una de ellas resulta mágica, y en ella reside el anclaje que configura el universo de la infancia. Un mundo ideal, un destello de eternidad para la humanidad, una circunstancia feliz. Y esta circunstancia es la festividad de los Reyes Magos de Oriente. Sigue leyendo